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Tobillo · Inestabilidad · Barcelona
Inestabilidad de tobillo: ¿por qué se me dobla el pie constantemente y cómo frenarlo?Barcelona y Mataró — Dr. Manel Ballester, Especialista en Cirugía del Pie Te tuerces el tobillo bajando un bordillo. Caminar por la playa o por terreno irregular te genera ansiedad. Has dejado de correr porque no confías en tu pie. Si esto te suena familiar, tienes un problema que tiene nombre y solución. Empezó con un esguince. Quizás dos. Reposaste unos días, pusiste hielo, y con el tiempo la hinchazón desapareció. Pero el tobillo nunca volvió a ser igual. Ahora se te dobla ante el menor desnivel —un adoquín, una alfombra, el borde de la acera— y has aprendido a mirar donde pisas en todo momento. Llevas tobillera para hacer deporte. O has dejado de hacerlo directamente. Lo que describes tiene un nombre clínico: inestabilidad crónica de tobillo. Y no es simplemente un tobillo “débil” que hay que aceptar. Es una consecuencia de ligamentos que no cicatrizaron correctamente y que ya no hacen su trabajo de anclar el tobillo. Y tiene tratamiento. El 20% de los esguinces de tobillo dejan secuelas crónicasEn el 80% de los casos los ligamentos cicatrizan bien y el paciente recupera la función completa. En el 20% restante quedan laxos, ya no frenan la inversión del pie con eficacia y el tobillo empieza a ceder de forma recurrente. ¿Por qué los ligamentos no cicatrizan bien tras un esguince?El ligamento más afectado en la inestabilidad crónica de tobillo es el ligamento peroneoastragalino anterior (LPAA), el primero en romperse en un esguince por inversión. Es también el más débil del complejo lateral. Cuando se rompe, puede cicatrizar en una posición alargada y laxa en lugar de recuperar su longitud y tensión originales. El resultado es un ligamento que existe anatomicamente pero ya no ejerce su función de freno. Esto ocurre con más frecuencia cuando: — El esguince no se trató correctamente en la fase aguda (sin rehabilitación específica) Con el tiempo, los esguinces se van haciendo cada vez más frecuentes y con mecanismos más banales. Lo que antes requeria una caída o un accidente deportivo, ahora ocurre bajando un escalón. Es el círculo vicioso de la inestabilidad crónica. Las consecuencias a largo plazo que nadie te cuentaLa inestabilidad crónica de tobillo no es solo un problema de comodidad o de rendimiento deportivo. Cada esguince, aunque parezca menor, genera microlesiones en el cartílago articular del tobillo. Con los años, esa degradación acumulada puede derivar en artrosis de tobillo precoz, que es mucho más difícil de tratar que la inestabilidad original. Además, cada episodio de esguince puede asociarse a lesiones intraarticulares que pasan desapercibidas: fragmentos de cartílago del astrágalo, tejido fibroso que se forma en la articulación y genera dolor de tipo pinzamiento, o lesiones de los tendones peroneos que pasan por detrás del maléolo externo. Estas lesiones asociadas son frecuentes y contribuyen al dolor crónico que acompaña a la inestabilidad. Por eso no tiene sentido “convivir” con una inestabilidad crónica indefinidamente. Cuanto más tiempo pasa sin tratarse, más daño acumula el interior del tobillo. ¿Tu tobillo se dobla constantemente y has dejado de confiar en él? El Dr. Ballester valora tu caso en Barcelona o Mataró con exploración específica y resonancia, y te explica qué opciones tienes. Pedir valoración → Cómo se diagnostica: más allá de la resonanciaEl diagnóstico de la inestabilidad crónica de tobillo es fundamentalmente clínico. En la exploración física el cirujano realiza maniobras específicas que reproducen la inestabilidad: el cajón anterior del tobillo (que evalúa la laxitud del LPAA) y la inclinación en varo (que evalúa el ligamento peroneocalcáneo). Si el tobillo se mueve más de lo normal y reproduce la sensación de inestabilidad que describe el paciente, el diagnóstico está hecho. La resonancia magnética es muy útil para valorar el estado de los ligamentos, detectar lesiones del cartílago del astrágalo asociadas y descartar otras causas de dolor crónico de tobillo. Pero la resonancia tiene limitaciones: puede mostrar un ligamento “presente” aunque este funcione mal por estar laxo. Por eso la exploración clínica sigue siendo imprescindible y no puede sustituirse por la imagen. Tratamiento: pasos antes de llegar a la cirugíaFisioterapia y propiocepción. El primer tratamiento de la inestabilidad crónica de tobillo es siempre conservador. Los músculos que rodean el tobillo —especialmente los tendones peroneos— pueden compensar parcialmente la falta de estabilidad ligamentaria si están bien entrenados. Un programa de fisioterapia específica con ejercicios de fortalecimiento excéntrico de peroneos, trabajo propioceptivo sobre superficies inestables y reeducación de la marcha es el pilar del tratamiento conservador. En casos leves o moderados, puede ser suficiente para recuperar la confianza en el tobillo y volver al deporte. Tobillera funcional. Durante la práctica deportiva, el uso de una tobillera semirrígida funcional reduce el riesgo de nuevos esguinces. No “cura” la inestabilidad, pero protege el tobillo mientras se trabaja la musculatura. El objetivo es que con el tiempo el tobillo pueda prescindir de ella. ¿Cuándo se indica la cirugía? Cuando el tratamiento conservador completo (mínimo 3–6 meses de fisioterapia bien realizada) no ha conseguido estabilizar el tobillo y el paciente sigue sufriendo esguinces repetidos, tiene limitación para el deporte o para actividades cotidianas, o la laxitud es severa en la exploración. También cuando hay lesiones intraarticulares asociadas (cartílago, cuerpos libres, pinzamiento) que deben tratarse en el mismo acto quirúrgico. La cirugía: reparación artroscópica del ligamentoLa técnica estándar actual para la inestabilidad crónica de tobillo es la reparación artroscópica del ligamento peroneoastragalino anterior (técnica de Broström-Gould artroscópica). A través de dos o tres portales de 4–5 mm, se reinsertan los restos del ligamento en su punto de origen en el peróne mediante anclas de sutura, recuperando la longitud y tensión originales. La gran ventaja de la técnica artroscópica frente a la cirugía abierta es que en el mismo acto quirúrgico se puede explorar todo el interior del tobillo y tratar las lesiones asociadas: limpiar el tejido fibroso que causa pinzamiento, reparar lesiones del cartílago del astrágalo, extraer cuerpos libres o tratar la vaina de los tendones peroneos. Esto es importante porque estas lesiones asociadas son frecuentes y contribuyen significativamente al dolor crónico. Los resultados de la reparación ligamentaria son muy buenos: entre el 80 y el 95% de los pacientes recuperan la estabilidad completa y pueden volver al deporte. La recuperación incluye inmovilización con bota durante 4–6 semanas, seguida de fisioterapia específica. La vuelta al deporte de impacto se produce entre los 4 y los 6 meses. Preguntas frecuentes¿Por qué se me dobla el tobillo constantemente? ¿La inestabilidad de tobillo tiene solución sin operar? ¿Si no me opero, ¿qué pasa con el tiempo? ¿Cuándo hay que operar la inestabilidad de tobillo? ¿En qué consiste la cirugía? ¿Cuándo puedo volver al deporte tras la cirugía? ¿Dónde trata el Dr. Ballester la inestabilidad de tobillo en Barcelona? Un tobillo que se dobla constantemente no es algo que haya que aceptar. Es algo que tiene solución.Si llevas meses o años limitado por la inestabilidad de tobillo, una valoración especializada puede decirte exactamente qué está fallando y cuál es el camino más adecuado para recuperar la confianza en tu pie. Dr. Manel Ballester — Especialista en Cirugía del Pie · Barcelona y Mataró Pedir primera visita
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Dr M BallesterTraumatólogo especialista en pie y tobillo y Sport Medicine. Archives
Abril 2026
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