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Tobillo · Fractura · Dolor crónico · Barcelona
Dolor crónico tras una fractura de tobillo: opciones de rescate y mejora de la movilidadBarcelona y Mataró — Dr. Manel Ballester, Especialista en Cirugía del Pie El tobillo ya ha consolidado. La radiografía dice que está curado. Pero el dolor persiste, la movilidad no ha vuelto y tú sigues cojean do meses después de la fractura. No eres el único, y tiene solución. Una fractura de tobillo es una de las lesiones más frecuentes en traumatología. La mayoría consolidan correctamente y el paciente recupera su función en pocos meses. Pero hay un grupo de pacientes —no pequeño— en el que el tobillo sigue doliendo, la movilidad no vuelve a la normalidad y la marcha nunca queda igual que antes. Si llevas más de 6 meses con dolor en un tobillo que ya debería estar curado, necesitas saber dos cosas: por qué sigue doliendo y qué se puede hacer. El hueso ya está fusionado, pero hay otras estructuras dentro y alrededor del tobillo que pueden estar generando el problema. Y en muchos casos tienen tratamiento. El hueso curado no significa tobillo curadoLa consolidación ósea visible en la radiografía solo confirma que los fragmentos se han soldado. No dice nada sobre el estado del cartílago, los ligamentos, la membrana sinovial o el tejido cicatricial que se ha formado dentro de la articulación. Por qué sigue doliendo: las causas más frecuentesArtrosis posttraumática. Es la complicación a largo plazo más frecuente y más importante de las fracturas de tobillo. El impacto inicial puede dañar el cartílago del astrágalo o de la tibia, incluso cuando la reducción ósea ha sido perfecta. Con el tiempo, ese daño cartilaginoso evoluciona hacia artrosis: desgaste progresivo, dolor al apoyar, rigidez y limitación funcional. El 70% de los casos de artrosis de tobillo tienen un origen postraumático. Pinzamiento anterior de tobillo. Tras la fractura, el tejido cicatricial y fibroso puede acumularse en la parte anterior de la articulación. Cuando el paciente flexiona el pie hacia arriba, ese tejido queda atrapado entre los huesos y genera un dolor localizado y punzante. Es muy frecuente como secuela de fracturas con componente articular y responde bien a la artroscopia. Lesión condral del astrágalo. El impacto durante la fractura puede desprender o fracturar fragmentos del cartílago del astrágalo. Esas lesiones a veces no se detectan en las radiografías iniciales y solo se ven en la resonancia. Si no se tratan, producen dolor crónico, inflamación y riesgo de progresión hacia artrosis. Rigidez articular por adherencias cicatriciales. La inmovilización prolongada y la inflamación postquirúrgica favorecen la formación de adherencias dentro de la cápsula articular. Esas adherencias limitan el rango de movimiento del tobillo y generan dolor al intentar forzar la movilidad. La fisioterapia intensiva puede resolverlas en muchos casos; cuando no es suficiente, la artroscopia de liberación capsular es una opción muy eficaz. Inestabilidad ligamentaria residual. Las fracturas de tobillo se acompañan frecuentemente de lesiones ligamentarias que a veces no se reparan o no cicatrizan correctamente. El resultado es un tobillo que consolida bien en el hueso pero que queda laxo en los ligamentos, con sensación de inestabilidad y riesgo de nuevos esguinces. Material de osteosíntesis sintomático. Las placas y tornillos colocados para estabilizar la fractura pueden generar molestias mecánicas por rozamiento con los tejidos blandos, especialmente en el maléolo externo donde el peroné tiene poco tejido de cobertura. En esos casos, la retirada del material resuelve el problema. Consolidación en posición no anatómica. Si la reducción inicial no fue perfecta o si los fragmentos se desplazaron durante la consolidación, el tobillo puede haber curado en una posición ligeramente alterada que genera sobrecarga mecánica y dolor crónico. Llevas más de 6 meses con dolor en un tobillo que ya ha consolidado? El Dr. Ballester valora tu caso en Barcelona o Mataró con radiografías actuales en carga y resonancia si es necesario, e identifica exactamente qué está causando el problema. Pedir valoración → Cómo se diagnostica qué está fallandoEl punto de partida son radiografías en carga del tobillo actual, comparadas con las radiografías postoperatorias inmediatas. Permiten ver cómo ha consolidado el hueso, si el espacio articular se ha reducido (indicativo de artrosis) y si la alineación es correcta. La resonancia magnética es la prueba más informativa para el dolor crónico postfractura: muestra el estado del cartílago, detecta edema óseo residual, identifica lesiones condrales del astrágalo, evalúa los ligamentos y visualiza el tejido fibroso de pinzamiento. Si se ha colocado material de osteosíntesis metálico, puede ser necesario el TAC como alternativa. En algunos casos, la artroscopia diagnóstica es la prueba definitiva: lo que se ve dentro del tobillo con la cámara a veces supera lo que muestra cualquier prueba de imagen. Y en el mismo acto se pueden tratar las lesiones encontradas. Opciones de rescate según la causaArtroscopia de tobillo. Es la herramienta quirúrgica más versátil para el dolor crónico postfractura. En un mismo acto permite: limpiar el tejido fibroso de pinzamiento, tratar las lesiones condrales del astrágalo, liberar adherencias capsulares, extraer cuerpos libres y reparar ligamentos. En pacientes con dolor crónico postfractura que no han respondido a la fisioterapia, la artroscopia mejora significativamente la situación en la mayoría de los casos. Retirada del material de osteosíntesis. Cuando las placas o tornillos son la causa principal de las molestias, su retirada resuelve el problema de forma limpia y definitiva. Es una intervención relativamente sencilla que se realiza una vez confirmada la consolidación completa, habitualmente a partir del año de la fractura. Fisioterapia intensiva y movilización articular. En casos de rigidez por adherencias sin lesiones intraarticulares significativas, un programa de fisioterapia específica con movilización pasiva y activa del tobillo, hidroterapia y trabajo propioceptivo puede recuperar un rango de movilidad considerable. La fisioterapia debe ser específica para secuelas de fractura de tobillo, no genérica. Tratamiento de la artrosis posttraumática incipiente. En casos de artrosis moderada sin destrucción articular avanzada, las opciones incluyen infiltraciones intraarticulares de ácido hialurónico o PRP guiadas por ecografía, artroscopia de limpieza y desbridamiento, y en algunos casos osteotomías de realineación si hay desaxación. Cuando la artrosis es muy avanzada, las opciones son la artrodesis o la prótesis de tobillo —temas que tratamos en un artículo específico. Reconstrucción ligamentaria. Si la causa del dolor y la limitación es una inestabilidad residual por ligamentos dañados no reparados, la reconstrucción ligamentaria artroscópica puede devolver la estabilidad y mejorar la función del tobillo de forma significativa. Preguntas frecuentes¿Por qué sigue doliendo el tobillo después de que la fractura ya ha curado? ¿Cuándo se considera que el dolor postfractura es crónico? ¿La artroscopia de tobillo puede ayudar en el dolor crónico postfractura? ¿Se puede recuperar la movilidad perdida tras una fractura de tobillo? ¿Dónde trata el Dr. Ballester el dolor crónico tras fractura de tobillo en Barcelona? El tobillo consolidado pero doloroso no es un destino. Es un punto de partida para el diagnóstico correcto.Si llevas más de 6 meses con dolor en un tobillo que ya ha consolidado y nadie ha identificado con precisión la causa, una valoración especializada puede cambiar el enfoque del tratamiento por completo. Dr. Manel Ballester — Especialista en Cirugía del Pie · Barcelona y Mataró Pedir segunda opinión
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Dr M BallesterTraumatólogo especialista en pie y tobillo y Sport Medicine. Archives
Abril 2026
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