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Artrosis mediopié · Lisfranc · Barcelona
Artrosis y edema óseo de las articulaciones tarsometatarsianas del pieBarcelona y Mataró — Dr. Manel Ballester, Especialista en Cirugía del Pie Hay una zona del pie de la que casi nadie habla y que, sin embargo, veo con bastante frecuencia en consulta: el mediopié, justo donde los huesos del tarso se unen con los metatarsianos. Los pacientes la señalan con el dedo y dicen "me duele aquí, a mitad de camino", sin saber muy bien qué hay debajo ni por qué nadie se lo había explicado antes con claridad. Las articulaciones tarsometatarsianas —también llamadas articulación de Lisfranc en conjunto— conectan los huesos del mediopié (las tres cuñas y el cuboides) con la base de los cinco metatarsianos. Es una zona con poca movilidad propia, pero con una función clave: mantener rígido el arco transversal del pie mientras transmite la fuerza del paso. Cuando el cartílago de estas articulaciones se desgasta, hablamos de artrosis tarsometatarsiana, una patología infravalorada frente a la artrosis de rodilla o cadera, pero que puede limitar bastante la marcha si no se identifica a tiempo. Por qué esta zona se pasa por alto con frecuenciaEl dolor del mediopié se confunde fácilmente con una simple sobrecarga o con una metatarsalgia, y muchos pacientes lo arrastran meses o años antes de consultar, sobre todo porque no genera la deformidad visible de un juanete ni la limitación tan evidente de una artrosis de tobillo. En la exploración, el dolor a la palpación directa sobre las articulaciones tarsometatarsianas y el dolor al forzar pasivamente esa zona en pronosupinación suelen orientar bastante bien el diagnóstico, que confirmo con radiografía en carga y, si hace falta valorar el estado del cartílago o descartar edema óseo activo, con resonancia magnética. La conexión con las lesiones de Lisfranc antiguasUna de las causas que más me interesa identificar en consulta es el antecedente de una lesión de Lisfranc mal diagnosticada o insuficientemente tratada años atrás. Este tipo de esguince del mediopié, como ya he explicado en otros artículos de este blog, se diagnostica tarde con relativa frecuencia porque en su fase aguda puede confundirse con un esguince banal. Si queda una inestabilidad residual, aunque sea leve, las articulaciones tarsometatarsianas terminan sometidas a una carga anómala durante años, y ese desgaste acelerado desemboca en una artrosis postraumática que aparece mucho después del episodio original —a veces el paciente ni recuerda el esguince que lo inició. Cuándo el origen no es traumáticoTambién existe artrosis tarsometatarsiana de causa puramente degenerativa, sin ningún antecedente de esguince o traumatismo. La veo con más frecuencia en pacientes con un pie plano o cavo de base, donde la biomecánica alterada sobrecarga estas articulaciones de forma crónica durante años, y en personas con antecedentes familiares de artrosis en otras localizaciones. En estos casos el diagnóstico suele ser más tardío todavía, precisamente porque no hay un evento claro que haga sospechar del mediopié como origen del dolor. Qué papel juega el edema óseoEn la resonancia magnética de estos pacientes es habitual encontrar edema óseo subcondral en las articulaciones más afectadas: una señal de que el hueso justo debajo del cartílago desgastado está en una fase inflamatoria activa. No es una lesión aparte, sino una manifestación de la propia artrosis en sus momentos de mayor actividad o tras un pico de sobrecarga. Cuando el dolor coincide con brotes de edema óseo más que con un patrón mecánico estable, suelo ajustar el tratamiento hacia medidas que reduzcan la carga de forma más estricta durante ese periodo. Tratamiento: de lo conservador a la artrodesisEn fases iniciales trabajo con plantillas rígidas o semirrígidas que limitan el movimiento doloroso del mediopié, ajustes de calzado con suela más rígida, e infiltraciones puntuales en las fases de dolor más activo. Es un tratamiento que en muchos pacientes controla la sintomatología durante años sin necesidad de más. Cuando el dolor persiste pese a estas medidas, la opción quirúrgica habitual es la artrodesis (fusión) de las articulaciones tarsometatarsianas afectadas. Puede sonar más agresivo de lo que es en la práctica: al tratarse de articulaciones con poca movilidad funcional de partida, fusionarlas para eliminar el dolor tiene un impacto mucho menor en la marcha del que la mayoría de pacientes anticipa, siempre que se seleccionen correctamente las articulaciones a fusionar y se respeten las que sí aportan movimiento útil. Señales para no dejarlo pasar
Preguntas frecuentes sobre la artrosis tarsometatarsiana¿Qué son las articulaciones tarsometatarsianas? ¿Por qué me duele el dorso del pie a mitad de camino entre el tobillo y los dedos? ¿Esta artrosis siempre viene de una lesión de Lisfranc antigua? ¿Qué diferencia hay entre edema óseo y artrosis en esta zona? ¿Es necesaria la cirugía para la artrosis del mediopié? ¿La artrodesis del mediopié deja secuelas importantes en la marcha? ¿Te duele el mediopié desde hace tiempo sin un diagnóstico claro? Visitas en Barcelona (Clínica Creu Blanca) y Mataró (Hospital Universitari de Mataró). Trabajo con Adeslas, Sanitas, AXA, DKV y pacientes privados. Pedir valoración →
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Dr M BallesterTraumatólogo especialista en pie y tobillo y Sport Medicine. Archives
Octubre 2026
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